María Luisa López Grigera ha cumplido cien años y, cuando le preguntan por sus hábitos, lo tiene bastante claro: verduras, lectura, conversar con su sobrina y una copa de albariño.
La catedrática emérita de Filología Hispánica de la Universidad de Michigan contó sus hábitos en una entrevista con ABC, describiendo una alimentación variada, con raciones pequeñas y presencia de proteínas animales y vegetales: “Como de todo pero en pocas cantidades, todo muy medido, sobre todo, proteínas animales y vegetales”.
Las verduras también tienen un sitio habitual en su mesa: “Consumo muchas verduras y cosas frescas”.
Aunque entre sus hábitos destaca uno que quizás no sea el más habitual “como buena gallega no falta mi copita de Albariño, que siempre ayuda, aunque ahora bebo agua”. El albariño ha quedado sobre todo para las celebraciones especiales, como la de su centenario.
Tampoco esperaba llegar a esta edad. “No, jamás”, responde. Lo atribuye en buena parte a los genes que recibió de sus padres y a la libertad de pensamiento con la que la educaron. Reconoce que nunca fue muy deportista, aunque le gustaba mucho andar.
“Me encanta hablar”, cuenta al diario ABC. Lo hace a diario con su sobrina y sigue consultando los libros que conserva en casa, aunque su biblioteca es bastante más pequeña que antes.
La alimentación de Maria Luisa entra dentro de las recomendaciones nutricionales de al menos tres raciones de hortalizas al día y un mínimo de cuatro de legumbres por semana. Tener verdura congelada y legumbres en conserva facilita resolver una comida sin tener que cocinarlo todo en ese momento.
Para quienes estamos lejos de cumplir los cien, algunas de sus costumbres son fáciles de hacer nuestras: dar más sitio a las verduras o sacar un rato para ese libro que tenemos pendiente. Ninguna garantiza llegar a su edad, pero tampoco hace falta esperar a un cumpleaños centenario para dedicar más tiempo a lo que nos gusta y cuidar lo que comemos.
Foto | Universidad de Jaén
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