
Continuando con nuestra guía para principiantes hoy describiremos un ejercicio que constituye la variante a un movimiento clásico al momento de trabajar nuestros músculos. Se trata de sentadillas o squats con piernas separadas que permite focalizar el trabajo en la cara interna de los muslos.
Para comenzar el ejercicio debemos coger una barra con ambas manos y situarla por detrás de la cabeza justo encima de los trapecios, un poco más alto que los deltoides. De pie, con las piernas separadas más allá del ancho de los hombros y las puntas de los pies mirando hacia afuera, comenzamos el movimiento.
Inspiramos profundamente y descendemos el torso al mismo tiempo que contraemos el abdomen. Sin inclinar el torso ni curvar la espalda sino bajando el cuerpo mediante la flexión de las piernas, descendemos hasta que las rodillas queden paralelas al piso, siempre mirando hacia los lados del cuerpo. Mientras espiramos regresamos a la posición inicial.
La sentadilla es un ejercicio que solicita principalmente los músculos de las piernas. Sin embargo, al separar las extremidades inferiores el movimiento demanda el trabajo sobre todo, del conjunto de los aductores (aductor mayor, aductor medio, aductor menor, pectíneo y recto interno).
Por supuesto, no dejan de trabajarse los cuádriceps, isquiotibiales y el glúteo mayor como en el squat clásico; y de manera secundaria se requiere de la contracción de los músculos sacrolumbares y abdominales para realizar el ejercicio con la postura adecuada.

Imagen | Wikimedia y Libro “Guía de los Movimientos de Musculación” por Frederic Delavier
Video | Ultimatefatloss