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Esto es en lo que te tienes que fijar si vas a comprar una bici de spinning
Ciclismo

Esto es en lo que te tienes que fijar si vas a comprar una bici de spinning

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Si eres de los que prefiere entrenar en casa en lugar de hacerlo en el gimnasio y además te gusta el ciclismo o el spinning, quizás es el momento de valorar si es buena idea adquirir tu propia bicicleta de spinning. Tanto en webs especializadas en deporte como en plataformas de compras podemos encontrar un buen número de bicicletas de spinning a diferentes precios, pero ¿sabes en qué te tienes que fijar antes de realizar tu compra? Te lo contamos para que adquieras la bici que mejor te va.

El volante o rueda de inercia

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Una de las cosas más importantes a tener en cuenta cuando compramos una bicicleta de spinning es el volante o rueda de inercia: es la que acumula la energía cinética que transmitimos desde nuestras piernas a través de los pedales y la transmisión, suele estar fabricada en aluminio y su peso oscila entre los 13 y los 30 kilogramos.

La rueda de inercia es la que nos da la sensación de estar montando en una bicicleta de carretera cuando pedaleamos en una bici de spinning, y la parte más importante a la hora de distinguirla de una bicicleta estática tradicional (no aptas para practicar spinning, como ya os hemos comentado en alguna ocasión). Puede colocarse indistintamente en la parte delantera o trasera de la bicicleta, aunque lo más normal es que se coloque donde estaría la rueda delantera de la bici.

La característica más importante en la que debemos fijarnos sobre la rueda de inercia es en su peso: para hacernos con una bicicleta de buena calidad, el peso de la rueda de inercia no debería ser inferior a 18 kilogramos. Si vamos a darle un uso intensivo (más de dos o tres horas diarias) lo conveniente es que tenga un peso mayor.

Una rueda de inercia más pesada hace, por un lado, que nuestra bicicleta sea más estable, y por otro que el pedaleo sea mucho más suave. Además, también se relaciona con una mayor resistencia a la hora de ejercitarnos: cuanta mayor fuerza ejerzamos en el pedaleo y mayor resistencia utilicemos, mayor carga habrá en la rueda de inercia, por lo que conviene que sea pesada.

La transmisión: de correa o de cadena

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La transmisión es el otro elemento al que debemos prestar mayor atención a la hora de adquirir una bicicleta de spinning: es lo que conecta los pedales con la rueda de inercia y que, como su propio nombre indica, transmite el esfuerzo desde nuestro cuerpo a la bicicleta.

Las podemos encontrar de dos tipos y tiene diferentes características:

  • Transmisión de cadena: es más fiable que la transmisión de correa, aunque necesita más ajustes y mantenimiento, además de ser más ruidosa. Es la misma transmisión que se utiliza en las bicicletas de paseo o de carretera, con una cadena metálica acoplada a un disco con piñones.

  • Transmisión de correa: personalmente, creo que es una mejor opción, ya que no necesita mantenimiento alguno y es mucho más silenciosa que la transmisión de cadena.

Otros aspectos a tener en cuenta

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Aunque las dos características más importantes son la rueda de inercia y el tipo de transmisión de nuestra bici, hay otras características que debemos tener en cuenta antes de comprar nuestra bicicleta de spinning:

  • Tipo de resistencia: la resistencia que utilizan las bicicletas de spinning puede ser de dos tipos, bien magnética o bien de fricción.

    • Resistencia magnética: es bastante más moderna, más duradera, silenciosa y nos asegura un frenado progresivo. El único "pero" que tiene es que hace que el precio de la bicicleta suba mucho más que en el caso de las bicicletas con resistencia de fricción.
    • Resistencia de fricción: se realiza por medio de una o dos zapatas. Si es de una zapata, el freno se coloca sobre la rueda de inercia, mientras que si es de dos zapatas, ambas se colocan a los lados de la rueda de inercia, como se hace con los frenos de una bicicleta de carretera al uso. Suelen ser más baratas, aunque demandan mantenimiento (con el uso hay que cambiar la zapata) y suelen ser menos progresivas.
  • Materiales de la bicicleta: a la hora de hacernos con una buena bicicleta de spinning debemos asegurarnos de que es robusta y estable. Lo más normal es que el cuadro sea de acero y la rueda de inercia de aluminio.

  • Posibilidad de ajustes en manillar y sillín: tanto el sillín como el manilla deben ser ajustables en todas direcciones (esto es: en altura y de atrás hacia adelante). Esto nos asegura poder llevar una buena postura en la bicicleta mientras estamos pedaleando.

Por supuesto, otros aspectos como un manillar con agarre de triatleta, la posibilidad de cambiar los pedales para poder ajustar unas calas o el hecho de que tenga ruedas para facilitar el transporte son características que debemos tener en cuenta.

¿Habéis comprado alguna vez una bicicleta de spinning? ¿en qué os habéis fijado?

Imágenes | iStock
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