Carlos Jaramillo, médico: "El pico de glucosa no será tan alto si como e inmediatamente después salgo a caminar"

Una caminata breve tras las comidas puede ayudar a moderar la subida de glucosa y, además, resulta fácil de encajar en la rutina diaria

Doctor Jaramillo
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Redacción Vitónica

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Caminar después de comer puede pasar a ser tu mejor aliado si buscas moderar la subida de glucosa que aparece tras una comida. El médico Carlos Jaramillo resume esta idea en un vídeo publicado en su canal oficial de YouTube en el que desarrolla por qué el pico de glucosa "no será tan alto" si sales a caminar justo después de comer.

Lo que Jaramillo propone es repartir el movimiento a lo largo del día en lugar de concentrarlo siempre en una única sesión. Según explica, puede resultar más eficaz caminar 15 minutos después de cada comida que completar 45 minutos de una sentada, especialmente cuando tu objetivo principal es controlar la glucosa tras comer.

¿Caminar después de comer ayuda a controlar la glucosa?

Aunque la recomendación tiene un respaldo experimental, conviene matizar su alcance. Un estudio publicado en Diabetes Care comparó tres caminatas de 15 minutos después de las comidas con una caminata continua de 45 minutos en diez adultos mayores con riesgo de intolerancia a la glucosa.

Las dos estrategias mejoraron el control de la glucosa durante 24 horas y, por ende, fueron una mejor opción que no caminar, pero los paseos posteriores a las comidas fueron más eficaces para reducir la glucosa durante las tres horas posteriores a la cena. Así, los autores lo plantearon como una posible herramienta de cara a controlar la hiperglucemia posprandial.

Este experimento va un poco más allá de la idea de que caminar 15 minutos después de cada comida sea una fórmula universal, y no hace falta decir que tampoco sustituye a otros tipos de ejercicio. El estudio fue muy pequeño y se realizó en personas de 60 años o más con riesgo de alteración de la glucosa, así que sus resultados no se pueden (ni se deberían) extrapolar sin más a toda la población.

Pese a ello, incorporar un paseo después de comer tiene una ventaja práctica, ya que permite sumar actividad física sin reservar un bloque largo del día. Para Jaramillo, caminar es una base accesible que puede convivir perfectamente con entrenamiento de fuerza y otras formas de ejercicio, razón por la que se convierte en un complemento ideal.

Foto | Dr. Carlos Jaramillo (YouTube)

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