Los siete mejores deportes para ayudarte a cuidar de tu espalda
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Los siete mejores deportes para ayudarte a cuidar de tu espalda

Cuando hablamos de cuidar nuestra espalda, normalmente la gente se suele referir a tener una mala o buena postura. Dejando a un lado que eso como tal, no existe (aunque obviamente hay posturas más saludables para la espalda que otras), el problema realmente tiene que ver con estar de manera crónica con una postura.

A continuación, os dejamos los siete mejores deportes que podéis practicar si queréis una espalda sana.

Cuando hablamos de tener una espalda fuerte y saludable, normalmente siempre se suelen sacar a la palestra actividades físicas como la natación o el entrenamiento de fuerza (que sí que ayudan a tener una buena salud a nivel de espalda), pero hay muchas actividades físicas recomendables más allá de estas dos.

Caminar

Caminar es una actividad física que pueden hacer la gran mayoría de las personas, a no ser que padezcan de alguna discapacidad o una lesión muy grande.

Caminar puede ser una buena forma de hacer ejercicio para aquellas personas que puedan tener ciertos dolores o molestias en la espalda. A pesar de que andar sea una actividad física de bajo impacto, puede aumentar la flexibilidad, fortalecer y mejorar la salud postural, ayudándote a cuidar de tu espalda.

Aun así, caminar incorrectamente o con una mala técnica, podría agravar ciertos dolores, por lo que recomendamos que, se elija, primeramente un buen calzado y que se evite caminar sobre terrenos demasiado duros como el hormigón.

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Salir a correr

A pesar de que el footing esté muy relacionado con los impactos y el estrés articular, realmente cualquier tipo de deporte, tienes sus pros y sus contras.

Hemos de recordar también, que todo depende del nivel que se tenga, ya que no es lo mismo correr 10-14 horas semanales que 3-4 horas. Una buena técnica de carrera hace que mejore nuestra postura, ya sea tanto para caminar como para correr por el hecho de trabajar y activar el transverso y glúteos.

Aun así, si partimos de dolor en la espalda, no es recomendable hacer esta práctica deportiva.

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Nadar

Uno de los ejercicios más famosos y que más se recomiendan si se quiere tener una espalda saludable. Aunque sí es verdad que se sobreestima mucho lo que la natación puede hacer, no quita que sea un deporte excelente.

El agua en sí ofrece una resistencia en contra del movimiento muscular, además, genera muchísima activación del core, que es muy importante para una buena salud postural.

Algo muy beneficioso de la natación, es que no genera ningún tipo de impacto como el footing, por lo que, aun partiendo de un dolor en la espalda, sí podríamos hacer este deporte, siempre y cuando haya un profesional supervisando y ayudándonos.

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Yoga

El yoga es un deporte que, a diferencia de la natación, puede llegar a estar infravalorado. Que no generen muchas adaptaciones a nivel muscular, no significa que no sea una práctica que puede beneficiar en otros sentidos.

El yoga ayuda a mejorar la flexibilidad, los patrones respiratorios (muy importante) y la resistencia. Hay ciertas posturas que si partimos con dolor de espalda, podrían no ser adecuadas, a pesar de ello, la gran mayoría de las posturas de yoga, mejoran la activación del core, lo que provoca una mejora de la higiene y salud postural.

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Tai Chi

El Tai Chi es una práctica deportiva que consiste en moverse de forma acompasada y rítmica con una serie de posturas que recuerdan a las artes marciales.

Moverse de manera acompasada y rítmica, hace que mejoren los patrones respiratorios, algo que, como hemos comentado anteriormente, son muy importantes para una buena salud de la espalda.

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Pilates

El pilates es una disciplina deportiva muy centrada en el trabajo del core, que es un conjunto de músculos cuya función principal es estabilizar y dar soporte a la columna vertebral.

Desde luego, un core fuerte y resistente es una de los mejores aliados con los que podemos contar si nuestro objetivo es reducir el dolor de espalda.

Además, el pilates también tiene como objetivo la reeducación postural, especialmente centrada para quien pasa mucho tiempo sentado.

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Entrenamiento de fuerza

Para evitar que nos duela la espalda antes de nada es necesario que tengamos en cuenta lo importante que es fortalecer los músculos que la componen. No es que simplemente realicemos ejercicios en los que no la pongamos en riesgo, si no, que además, debemos mantener en forma esta zona para conseguir evitar hacernos daño.

El entrenamiento de fuerza se caracteriza por un aumento de la tensión mecánica de los músculos involucrados, esto genera que haya una hipertrofia muscular, es decir, que haya un aumento de la masa muscular.

Músculos más grandes y fuertes (siempre y cuando hagamos una buena técnica y nos supervise un profesional), permitirá que haya una mejora de la higiene postural y, por tanto, una mejora en la salud de nuestra espalda.

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