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En verano solemos abusar de la ducha, algunos consejos al respecto

En verano solemos abusar de la ducha, algunos consejos al respecto
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La ducha es un acto que realizamos todos nosotros a diario. Mantener una perfecta higiene es necesario si queremos mantener una salud de acero. Pero hay veces que cometemos excesos o no sabemos ducharnos de la manera adecua. Sobre todo los que acudimos a entrenar a diario solemos descuidar este momento. Por ello en este post queremos darle la importancia que se merece y repasar los puntos a tener en cuenta.

Mantener una correcta higiene es esencial si queremos mantener nuestra salud en perfecto estado, pero hay veces que comentemos errores a la hora de llevarlo a cabo, que pueden ser contraproducentes. Uno de estos errores suele ser ducharnos demasiado, sobre todo en verano. Si practicamos deporte y nos duchamos más de una vez lo recomendarlo es hacerlo sin jabón para no irritar ni hacernos daño en la piel.

Cuidado con el exceso de higiene

El exceso de higiene puede ser igual de malo que la falta, pues determinadas zonas del cuerpo como los genitales e incluso la piel pueden verse afectados por excesiva limpieza. Hay que tener presente que existe una flora bacteriana que ayuda y que sirve como defensa y que por ello no podemos acabar con ella de repente. Por ello es recomendable utilizar geles con PH neutro que podamos utilizar a diariamente.

La toalla y la esponja

En la ducha echamos mano de diferentes utensilios como la esponja o la toalla. La primera debe ser suave, ya que su uso y aplicación directa sobre la piel puede dañar la flora y el sebo que la recubre, pudiendo irritar la parte externa y generar picores y malestar. Lo mismo sucede con la toalla al secarnos, ya que podemos irritar la piel si no lo hacemos de manera suave. Para eso os recomendamos secarnos sin arrastrar la toalla por la piel, simplemente posándola sobre el cuerpo para que absorba la humedad.

Esponja

La temnperatura del agua

La temperatura del agua es otro de los puntos a tener en cuenta cuando nos duchemos. El agua debe estar tibia, e incluso es mejor que tienda a estar algo fría, ya que utilizar agua demasiado caliente es nocivo para la piel, ya que la resecará más y además correremos el riesgo de desarrollar dermatitis y otras dolencias dérmicas. A esto debemos sumarle el aclarado de la piel, pues no sirve con pasar un agua ligeramente, sino que es importante eliminar cualquier resto de jabón, pues dejar jabón en la piel puede ser el inicio de irritaciones y demás afecciones.

Secarnos bien

Por último hay que tener muy presente la importancia que tiene el secado, ya que no solamente debemos reparar en utilizar una correcta toalla, sino que es necesario eliminar toda la humedad del cuerpo, ya que existen zonas como los dedos de los pies, las axilas o las ingles, que deben permanecer secas. Son zonas con una sudoración mayor que debemos limpiar a conciencia y además evitar que se queden húmedas, pues pueden parecer hongos y demás irritaciones.

Imagen | IstockPhoto Imagen 2 | IstockPhoto

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