
Si has dejado durante un par de años de hacer clases colectivas (aeróbic, step, tonificación) y has vuelto recientemente seguro que te habrá llamado la atención la cantidad de formatos con coreografías repetidas durante varios meses con misma música y movimientos.
A los fanáticos de siempre de las actividades coreografiadas no acaban de convencerles estos formatos, así como tampoco son muy partidarios los instructores con mayor formación, al no ser el mejor trabajo que se pueda realizar en una sesión, pero por una serie de circunstancias se pueden convertir en una opción interesante para introducir nuevos alumnos y rodar a los instructores más novatos:
Por lo tanto, aunque yo particularmente no sea muy fanático de este tipo de sesiones, donde por ejemplo, el principio de variación de la carga es mínimo, cabe reconocer que es una de las mejores soluciones a fecha de hoy tanto para instructores como para clientes.