
Un valioso truco para contribuir a una alimentación saludable es emplear fruta como postre habitual, pues consumiendo tras las comidas principales una fruta cubriremos con facilidad la recomendación diaria.
Unas tres frutas cada día son el consumo aconsejable, pero si a diario incluimos tras el almuerzo y la cena una fruta, podremos aproximarnos grandemente, logrando también, obtener vitamina C, fibra y otros micronutrientes de importancia para el buen funcionamiento del organismo.












