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Chicote  vuelve a las residencias de ancianos y se adentra en los servicios de comida a domicilio: hablamos con una nutricionista sobre cómo debe ser la dieta de los mayores
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Chicote vuelve a las residencias de ancianos y se adentra en los servicios de comida a domicilio: hablamos con una nutricionista sobre cómo debe ser la dieta de los mayores

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Un miércoles más Chicote vuelve a adentrarse, en su programa "¿Te lo vas a comer?", en la alimentación de diferentes colectivos para analizar si comemos de manera adecuada y saludable. 

En esta ocasión, Chicote repite en las residencias de adultos mayores, colectivo que ya analizó hace unos meses, pero va más allá e investiga también la alimentación que están obteniendo los adultos mayores que tienen contratado un servicio que les lleva la comida a domicilio. 

Para hablar de estas empresas, y de las necesidades concretas en nutrición por parte los adultos mayores, hemos hablado con la dietista-nutricionista en el Centro de Nutrición Aleris, Paula Avellaneda (@centroaleris). 

Las necesidades nutricionales de los adultos mayores

Paula Avellaneda nos indica que, efectivamente, aunque las necesidades nutricionales de los adultos mayores son similares a las de adultos sanos, sí que existen particularidades que se deben tener en cuenta: "existen algunas diferencias en las necesidades de vitamina D, B6, B12, hierro y calcio; de manera que recomendamos aumentar la ingesta de alimentos ricos en estos micronutrientes". 

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Estas diferencias se deben a las características concretas de algunos adultos mayores: "existe una menor absorción intestinal de dichos nutrientes a causa de alteraciones fisiológicas comunes a la edad, y puede verse disminuida a causa de ciertas patologías, toma de fármacos, problemas gastrointestinales, etc."

Avellaneda recomienda prestar también especial atención a otros elementos de la dieta como la fibra o la proteína: " tienen necesidades aumentadas de fibra por su menor motilidad intestinal, mayor riesgo de estreñimiento y diverticulosis, por lo que se recomienda equilibrar la ingesta de fibra soluble (frutas, frutos secos y legumbres) e insoluble, aumentando el consumo de verduras y utilizando cereales integrales (arroz, trigo, espelta, centeno, trigo sarraceno, kamut, mijo, amaranto, etc.)". 

En el caso de la proteína, la nutricionista nos indica que algunas investigaciones recomiendan aumentar las cantidades que consumen a  1-1,2 g/kg/día, e incluso a 1,5 g/kg/día en caso de presentar enfermedades graves o agudas, con la intención de disminuir el riesgo de fragilidad y mejorar la masa y función muscular. 

Para Avellaneda hay otro punto especialmente importante al que debemos atender: " las personas mayores tienen disminuida la percepción de la sed por lo que muchas veces se les debe recordar beber, aunque no tengan sed. Es recomendable que beban principalmente agua, aunque también pueden aumentar el consumo de líquidos tomando infusiones, caldos, gazpacho, lácteos, zumos naturales, etc., siempre evitando el consumo de bebidas alcohólicas, refrescos, bebidas energéticas, zumos comerciales, etc. "

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Hay que prestar más atención a las diferencias individuales que nunca

A la hora de seguir una nutrición adecuada, cada uno de nosotros debemos atender a nuestras necesidades concretas. No tiene las mismas necesidades una persona sana que una persona con alguna patología, ni los deportistas, ni las personas que padecen obesidad, ni quienes tienen un trabajo sedentario de quienes no, etc. 

Si acudimos a un buen nutricionista este valorará todo nuestro historial antes de ofrecernos un patrón de alimentación. Estas diferencias individuales son todavía más acusadas en el caso de los adultos mayores:  hay que tener en cuenta que la población anciana es un grupo muy heterogéneo, ya que engloba diferentes edades (55-95 años), con diversas enfermedades, toma de distintos medicamentos, diferentes grados de actividad física, algunos de ellos van en silla de rueda y otros no, etc." tal y cómo explica Avellaneda. 

Para ella es especialmente importante individualizar cada caso: "una de las principales consecuencias de tener deficiencias nutricionales y de calidad de los alimentos en personas mayores de 70 años es la desnutrición, que a su vez está relacionada con una baja calidad de vida debido a que aumenta la discapacidad motora, se asocia a una mayor progresión de enfermedades crónicas y al deterioro del sistema inmunológico, que supone un aumento de usos hospitalarios, tasas de mortalidad, uso de recursos sanitarios, etc.". 

Qué tiene que incluir un buen plan de alimentación para adultos mayores

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Para cualquiera de nosotros que tenemos personas adultas cerca, es importante conocer cuáles son las necesidades nutricionales concretas. Además, necesitamos saber en qué debemos fijarnos para asegurarnos de que su alimentación está cubriendo sus necesidades nutricionales. 

Para ello, Paula Avellaneda nos da ciertas claves:  "los platos deberían priorizar alimentos de origen vegetal: verduras y hortalizas, legumbres, frutas, tubérculos, cereales integrales, aceite de oliva virgen, etc., sin olvidar que estos platos incluyan alimentos ricos en proteína de calidad: huevos, pescados, legumbres, carnes magras, lácteos, etc."

"Hay que tener en cuenta las particularidades concretas que algunas personas mayores pueden presentar, como la falta de dientes o el consumo de fármacos"

Además, ella nos habla de la importancia de que los platos que consuman tengan una gran cantidad de nutrientes: " incluir elaboraciones con una alta densidad nutricional (que en poco volumen de alimento se encuentren muchos nutrientes necesarios)". 

Avellaneda se refiere también a las particularidades concretas que algunas personas mayores pueden presentar, como la falta de dientes o el consumo de fármacos y a las que hay que atender: "algunos ancianos pueden necesitar la adaptación de menús triturados, asegurando que se adapte a la capacidad de masticación y deglución. En estos casos, se deben realizar purés con buen sabor, evitando ingredientes que den gustos muy fuertes, o que provoquen grumos desagradables". 

En cuanto a los medicamentos: "se deben tener en cuenta la interacción de ciertos alimentos con los medicamentos que toman los adultos mayores, como por ejemplo el sintrom (anticoagulante comúnmente utilizado para el tratamiento de la trombosis), que interacciona con alimentos ricos en vitamina K (presente sobre todo en verduras de hoja verde), dificultando la acción del fármaco ". 

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Lo que debemos tener nosotros en cuenta como usuarios antes de contratar un servicio de comidas

Para los familiares puede resultar especialmente importante saber en qué fijarse antes de contratar un servicio de comidas para adultos mayores, o a la hora de analizar la comida que les ofrecen en las residencias. 

Al margen de lo que nos ha indicado anteriormente, Avellaneda no da unas claves a tener en cuenta a la hora de contratar uno de estos servicios: "los servicios que llevan las comidas a domicilio deberían adaptarse a las necesidades específicas, preferencias y enfermedad de cada adulto, asegurando una alimentación saludable y de calidad nutricional". 

Es importante en que nos aseguremos de que ofrezcan alternativas en base a intolerancias o alergias y que ofrezcan alimentos libres de contaminación cruzada: "deben cumplir con la normativa vigente de seguridad alimentaria, conservando los alimentos en condiciones óptimas para asegurar que llegan en buen estado y manteniendo la higiene adecuada: idealmente deben ir envasados al vacío, manteniendo los platos a temperaturas adecuadas tanto en el almacenaje como en el transporte". 

"Es posible conseguir una alimentación saludable con servicios a domicilios siempre que cuenten con profesionales, como los dietistas-nutricionistas, que les ofrezcan asesoramiento"

Otras formas más rápidas y sencillas para asegurarnos de que la calidad es buena es fijarnos en la presentación: "al contratar este tipo de servicios, pueden fijarse en que los platos sean sabrosos, que cuidan la apariencia de los platos, así como su aroma y textura, para asegurar que los adultos mayores ingieren adecuadamente le menú, y éste no acaba en la basura" indica la nutricionista. 

Para Avellaneda es posible conseguir una alimentación saludable con este tipo de servicios, pero tienen que cumplir ciertas características: "siempre que el servicio de comida a domicilio cuente con profesionales sanitarios como dietistas-nutricionistas, que les asesoren en la elección de los menús y en la adecuación de los platos a las necesidades nutricionales específicas de cada adulto mayor de forma personalizada". 

Por desgracia ese no es el caso de todos los servicios de comida o residencias, especialmente de la sanidad pública: "no se cuenta con la figura del dietista-nutricionista en la sanidad pública, que sería el profesional adecuado que asegure la correcta nutrición de las personas mayores tanto a domicilio como en los centros de personas mayores". 

Imágenes   |   La Sexta

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