Tres años o cinco. Para quien tiene pendiente una colonoscopia de vigilancia, esos dos años de diferencia pueden significar una preparación intestinal y una prueba menos. La pregunta es cuánto riesgo añade esperar. Un ensayo europeo acaba de aportar datos que permiten discutir ese calendario con bastante más fundamento.
Primero, retirar los pólipos. Esa es la condición de partida. Los adenomas son un tipo de pólipo que puede preceder al cáncer colorrectal; una vez extirpados por completo, algunas personas necesitan vigilancia por las características de las lesiones. El nuevo trabajo estudia precisamente ese seguimiento, como explica el Hospital Clínic de Barcelona.
El equipo repartió al azar a 10.799 pacientes de ocho países entre dos estrategias: una colonoscopia a los cinco años o bien pasar controles a los tres y a los cinco. A todos les habían extirpado por completo adenomas considerados de alto riesgo. La comparación, por tanto, permite examinar qué aporta añadir la revisión del tercer año.
Qué encontraron al volver a mirar
Según los datos del estudio, la incidencia acumulada de cáncer colorrectal a los cinco años fue del 0,77% en el grupo con menos controles y del 0,82% en el grupo con más.
Los resultados respaldan la posibilidad de esperar cinco años para esa primera revisión, aunque todavía queda una parte de la historia por conocer: el ensayo sigue en marcha y evaluará qué ocurre a los diez años.
La diferencia más visible estuvo en el número de pruebas. Se realizaron 4.434 colonoscopias en el grupo de los cinco años frente a 8.614 en el de los tres y cinco: un 48,5% menos. Es una reducción observada en esos grupos durante el estudio, no una previsión de que puedan eliminarse la mitad de todas las colonoscopias.
Los tumores se diagnosticaron en fases similares en ambos grupos. Hubo cinco muertes por cáncer colorrectal en total, tres frente a dos; una cifra demasiado pequeña para interpretar este resultado como una demostración concluyente de igualdad en mortalidad.
El calendario depende de lo que se encontró
Tener un pólipo no coloca a todo el mundo en el mismo programa de vigilancia. La Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva recomienda en su guía de vigilancia un control a los tres años en determinados casos, como adenomas de al menos 10 milímetros, con displasia de alto grado (cambios importantes en sus células) o cinco o más adenomas.
También contempla volver al programa habitual de detección precoz para otras lesiones de menor riesgo y controles mucho más próximos cuando ciertos pólipos grandes se retiran por fragmentos. El tamaño, el número y las características de los pólipos, junto con la calidad de la exploración y cómo se hayan retirado, ayudan a decidir cuándo volver.
En cualquier caso, ante los resultados de este nuevo ensayo, la Sociedad Europea de Endoscopia Digestiva ya ha empezado a trabajar en la actualización de las guías.
Si ya tienes una revisión programada, estos resultados no cambian por sí solos tu cita pero sí te dan una pregunta concreta para la próxima consulta: con los pólipos que me retiraron y mi informe delante, ¿tiene sentido mantener el control a los tres años o podría esperar hasta los cinco?
Referencias
- Jover R. y colaboradores. EPoS II (2026). Colonoscopy Intervals and Colorectal Cancer Incidence after Adenoma Removal. New England Journal of Medicine, 395:1051–1061. DOI: 10.1056/NEJMoa2603816. Ensayo aleatorizado que compara empezar la vigilancia a los cinco años con hacerlo a los tres; resultados intermedios.
- Hassan C. y colaboradores (2020). Post-polypectomy colonoscopy surveillance: European Society of Gastrointestinal Endoscopy (ESGE) Guideline – Update 2020. Endoscopy, 52:687–700. DOI: 10.1055/a-1185-3109. Guía clínica, no ensayo, citada para explicar los distintos calendarios de vigilancia.
Imagen | Sals
Ver 0 comentarios