Publicidad

La electroestimulación en el deporte (III): recuperación de lesiones

La electroestimulación en el deporte (III): recuperación de lesiones
Sin comentarios

Publicidad

Publicidad

Después de haber hablado sobre los conceptos básicos de la electroestimulación y de haber desmontado algunos falsos mitos, hoy nos acercamos al uso de la electroestimulación como ayuda para la recuperación de lesiones; posiblemente uno de los usos más extendidos de estos aparatos.

Si a raíz de alguna lesión has tenido que mantener algún miembro inmovilizado, o si has sufrido alguna intervención quirúrgica que te ha mantenido alejado de tu entrenamiento por un largo período de tiempo, puedes encontrar en la electroestimulación un complemento ideal para recuperarte más rápidamente de tu lesión.

Recordemos en primer lugar que la electroestimulación debe ser siempre un complemento del ejercicio físico, y nunca un sustitutivo. Ahora bien, existen determinadas circunstancias, como una lesión, que pueden impedirnos continuar con nuestra rutina de ejercicio habitual. En casos como este, la electroestimulación puede sernos de mucha ayuda.

Algunos de los beneficios del uso de la electroestimulación en la recuperación de lesiones:

  • Minimizamos los efectos de la atrofia muscular: cuando sufrimos una lesión y dejamos de entrenar, se produce una atrofia muscular, disminuyendo el tamaño del músculo, su fuerza y su tono. Aplicando trabajo con electroestimulación, podemos minimizar estos daños, preservando nuestra masa muscular aunque el miembro se encuentre inmovilizado.
  • No hay por qué esperar a recuperar el ROM de la articulación: más interesante si cabe es el hecho de que a través de la electroestimulación podemos continuar entrenando los músculos tras una lesión aunque no hayamos recuperado todo el rango de movimiento de la articulación.

    Este fue mi caso la primera vez que utilicé la electroestimulación: una lesión en la muñeca derecha me obligó a mantenerla inmovilizada durante un tiempo. Al comenzar la rehabilitación me era muy difícil realizar movimientos completos, pero pude empezar desde el minuto uno a trabajar flexores y extensores de la muñeca a través del trabajo con electroestimulación. A día de hoy, he recuperado completamente la movilidad.

  • El factor psicológico también influye: muchas veces, tras una lesión hay personas que cogen miedo a realizar ciertos ejercicios, y más aun si han debido pasar mucho tiempo inmovilizados y han perdido fuerza muscular. En estos casos, las sesiones de electroestimulación pueden ser muy beneficiosas, ya que colaboran junto con el entrenamiento tradicional a la recuperación de fuerza y tono del músculo, haciendo mejorar la confianza del deportista y eliminando temores.
  • La electroestimulación, combinada siempre con el entrenamiento tradicional y utilizándola con un profesional de la salud, es uno de los medios más efectivos para recuperar lesiones de forma más rápida y eficaz.

    Imagen | Roger_mommaerts En Vitónica | Electroestimulación en el deporte (II): desmontando mitos En Vitónica | Electroestimulación en el deporte (I): conceptos básicos

    Temas

    Publicidad

    Comentarios cerrados

    Publicidad

    Publicidad

    Inicio
    Compartir