Los nutricionistas recomiendan: una merienda sencilla no lleva galletas, sino nueces y arándanos

Combinar fruta con frutos secos permite obtener fibra, proteínas y grasas insaturadas en una opción rápida para tomar entre comidas

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Redacción Vitónica

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La merienda es una opción súper útil que, sin formar parte de la dieta de todo el mundo, cumple su función cuando aparece hambre entre el almuerzo y la cena. En ese caso, elegir alimentos nutritivos en lugar de recurrir a galletas, bollería u otros productos ricos en azúcares añadidos permite darle un giro de tuerca interesante.

La combinación de arándanos y nueces es una de las alternativas más sencillas, ya que es una pareja que reúne fruta y frutos secos sin necesitar demasiada preparación. Por ejemplo, una receta de California Walnuts recomienda esta combinación con ¾ de taza de arándanos junto a ¼ de taza de nueces como uno de los snacks saludables más populares.

Por qué arándanos y nueces funcionan bien juntos

Ambos funcionan bien en conjunto porque los arándanos aportan hidratos de carbono y fibra, y las nueces suman proteínas y grasas insaturadas. De hecho, la misma receta de California Walnuts recomienda combinar hidratos con fibra y proteínas cuando se busca un tentempié más completo que, además, controle la glucosa y el apetito.

Por otro lado, las nueces destacan entre los alimentos vegetales por su contenido en ácido alfa-linolénico o ALA, un tipo de ácido graso omega-3. Tal y como señala la Oficina de Suplementos Dietéticos de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, las nueces constituyen una de sus fuentes alimentarias.

Todo esto no convierte a los arándanos y las nueces en una opción superior a cualquier otra, ya que un yogur natural con fruta, una tostada integral o distintas combinaciones de fruta y frutos secos pueden cumplir una función parecida. Sin embargo, la elección también dependerá del hambre y otros aspectos como las necesidades energéticas y el resto de la alimentación.

Aquí, la sencillez es la principal ventaja porque hablamos de dos alimentos sin necesidad de cocinar que son fáciles de combinar y cuentan con perfiles nutricionales complementarios. De esta forma, son una alternativa práctica para quienes buscan una merienda rápida sin tener que recurrir siempre a productos dulces o snacks ultraprocesados.

Foto | Joanna Kosinka

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