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Guía para comprar la crema solar adecuada
Prevención

Guía para comprar la crema solar adecuada

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Se acercan los días de vacaciones, playa y piscina y, como cada año, nos encontramos con el dilema de la crema solar: ¿cómo sé cuál es mejor para mí o cuál es la que me conviene? Para que este verano estéis perfectamente protegidos bajo el sol os explicamos todo lo que tenéis que tener en cuenta a la hora de elegir la crema solar adecuada.

¿Cómo nos afectan los rayos solares? ¿De cuáles nos tenemos que proteger?

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Los rayos solares o radiaciones electromagnéticas emitidas por el sol pueden causar daños en nuestra piel, y es por eso que debemos protegernos de ellas. El sol emite distintas radiaciones que van desde los rayos infrarrojos (IR) hasta los rayos ultravioleta (UV), pero no todos nos llegan por igual ni nos afectan de la misma manera.

Los rayos infrarrojos son rayos que aportan energía y que producen el aumento de la temperatura. Aunque existen rayos infrarrojos de tres tipos (A, B y C), los que nos afectan son los de tipo A, que penetran hasta la parte de la dermis aumentando su temperatura. De este modo, los rayos infrarrojos hacen más sensible a la piel frente a los ultravioleta.

En el caso de los rayos ultravioleta también existen de distintos tipos: A, B y C. Los ultravioleta de tipo C (UV-C) no llegan hasta la superficie terrestre, ya que son absorbidos por el oxígeno y el ozono de la atmósfera.

Elige un protector solar de amplio espectro que te proteja de los rayos UV-A y UV-B

Sí que llegan hasta nosotros los ultravioleta de tipo A (UV-A), que son los más peligrosos para nuestra salud: el 99% de los rayos ultravioleta que llegan hasta la superficie de la tierra son de este tipo. Los rayos UV-A penetran hasta las capas más profundas de la dermis y generan la aparición de radicales libres, responsables del envejecimiento prematuro de la piel y de la aparición de cáncer de piel.

Los rayos ultravioleta de tipo B (UV-B) es parcialmente absorbida por la capa de ozono, pero llega a la superficie de la tierra produciendo quemaduras en el tejido.

Tanto los rayos UV-A como UV-B son factores de riesgo para el cáncer de piel: por eso es tan importante que a la hora de escoger un protector solar elijamos uno de amplio espectro, que son los que nos protegen de ambos tipos de rayosUV.

¿Qué es el FPS que aparece en todos los protectores?

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El FPS es el factor de protección solar de cada protector y aparece acompañado de diferentes números. Lo que significa el número que acompaña a las siglas FPS es que ese es el tiempo que ese protector aumenta la capacidad natural de defensa de la piel antes de quemarse.

Un ejemplo práctico: si tu piel empieza a quemarse después de estar expuesta 10 minutos al sol, con una crema de FPS 15 tardará 15 veces más, es decir 150 minutos o dos horas y media.

¿Y cómo decidimos el factor de protección solar que más nos conviene? Debemos tener en cuenta, entre otras cosas, nuestro fototipo de piel. Existen hasta seis fototipos diferentes en los que se engloban todos los tipos de piel:

Los diferentes fototipos

protector-solar Los diferentes fototipos según la escala de Fitzpatrick
  • Fototipo I: son personas con la piel muy pálida y generalmente pelirrojos. Su piel generalmente se quema y no consiguen broncearse.
  • Fototipo II: son personas de piel blanca y de cabellos claros. Su piel suele quemarse y no broncearse.
  • Fototipo III: personas con pieles intermedias cuya piel se enrojece primero y se broncea después. Suelen tener el pelo castaño, y es el fototipo más abundante en Europa.
  • Fototipo IV: la piel de las personas con fototipo IV se broncea rápidamente y tanto su cabello como su piel suelen ser oscuros.
  • Fototipo V: similar al fototipo IX, pero con la piel más oscura.
  • Fototipo VI: son las personas de piel muy oscura o piel negra. No se queman pero deben usar igualmente protección solar para evitar daños en la piel a nivel interno.

Dependiendo de nuestro fototipo deberemos escoger un factor de protección solar más alto o más bajo, y además renovar la aplicación de la crema cada vez que sea necesario. Para las pieles con un fototipo intermedio suele ser suficiente con un FPS 30, mientras que las más pálidas o delicadas deberán recurrir a factores de protección más altos para evitar quemaduras solares.

Además de tener en cuenta nuestro fototipo, también hay otros factores que no podemos perder de vista para escoger la crema solar adecuada. Por ejemplo la latitud y altitud en la que nos encontramos también condicionan cómo inciden los rayos solares en nuestra piel, o la reverberación solar (el reflejo de los rayos solares en el agua o la nieve) que implica una radiación mayor.

Otros aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir el protector solar

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Protector resistente al agua o al sudor

Es importante que tengamos en cuenta en qué situación vamos a utilizar el protector solar para elegir bien su tipo. No tendremos las mismas necesidades si vamos a estar en la playa o en la piscina, entrando y saliendo del agua, que si vamos a hacer deporte.

En el primer caso es importante que optemos por un protector solar resistente al agua, que mantiene su factor de protección solar el mismo tiempo que nos indique el bote X minutos después de bañarnos; y en el segundo caso la mejor opción será un protector solar resistente al sudor para asegurarnos una protección de la piel adecuada.

Filtros químicos o filtros físicos

Los filtros químicos suelen ser los más utilizados en la fabricación de protectores solares, ya que absorben los rayos ultravioleta protegiendo así nuestra piel. Aunque la mayoría de los laboratorios fabricantes tienen patentados sus propios filtros químicos, podemos mirar si en la lista de ingredientes encontramos octinoxato u octisalato para localizarlos. El problema de los filtros químicos es que en las pieles muy sensibles pueden causar irritación o reacciones alérgicas.

Los filtros físicos están fabricados a base de minerales (óxido de zinc y dióxido de titanio). Son de amplio espectro y protegen la piel reflejando los rayos ultravioleta. La desventaja de este tipo de filtros es que son blanquecinos.

¿Cómo es tu tipo de piel?

También es importante elegir un protector solar acorde a nuestro tipo de piel. Si tenemos la piel grasa, lo mejor será evitar aquellos protectores fabricados con base de aceites. Si nuestra piel es seca, seguramente además sea más sensible: tendremos que escoger un factor de protección solar un poco más alto y también podemos escoger una crema con base de aceite o silicona que nos ayude a nutrir la piel al mismo tiempo que la protege.

En resumen: a la hora de comprar el protector solar elegid uno de amplio espectro y tened en cuenta vuestro fototipo, la actividad que vais a realizar (deporte, baño) y la naturaleza de vuestra piel (seca, grasa) para acertar con el más indicado. ¡Y recordad que hay que renovar la aplicación del mismo cada poco tiempo (dependiendo de su FPS) para que siga siendo útil!

Consejos de aplicación del protector solar

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  • Es importante que apliquemos el protector solar unos 30 minutos antes de exponernos al sol: de este modo nos aseguramos de que nuestra piel ha absorbido bien la crema y de que estamos realmente protegidos.

  • Sé generoso con el protector y aplícalo de forma uniforme por todo el cuerpo. No olvides zonas sensibles como pueden ser los hombros, el escote, la nariz o la parte de arriba de las orejas. Algunas zonas que nos pasan desapercibidas y que suelen quemarse son las corvas y los pies: aplícalo ahí también.

  • Renueva la aplicación del protector solar cada vez que sea necesario: cada dos horas o bien cada vez que salgas del agua del mar o de la piscina.

  • Evita tomar el sol en las horas centrales del día, cuando los rayos del sol caen de forma paralela a la tierra. Si estás en la playa, protégete del sol con una sombrilla.

  • También es necesario utilizar el protector solar en días nublados. Aunque nuestra percepción sea de poco sol y calor, las nubes no frenan los rayos UV y podemos sufrir quemaduras solares de igual modo.

  • Asegúrate de que si usas un protector solar que no es nuevo, este no se encuentre caducado. En el etiquetado del envase debe figurar un dibujito de un tarro con un número en su interior: ese es el número de meses que el protector solar mantiene todas sus propiedades después de haber abierto el bote. Ten esto en cuenta si utilizas protectores de veranos pasados.

  • Si llevas maquillaje, el protector solar debe aplicarse antes de este para que sea efectivo.

Imágenes | iStock, Wikimedia Commons
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