Llegar a los 100 años es algo que pocas personas consiguen, pero hacerlo manteniendo una rutina activa y trabajando en el campo resulta todavía más llamativo. Con la edad perdemos parte de nuestras capacidades físicas, y esa es una motivación para muchas personas que siguen realizando buena parte de las tareas que han hecho durante toda su vida. Justo ese es el caso de un vecino de Ourense que, a sus 105 años, todavía sale a caminar cada mañana con sus ovejas.
Eustaquio Pérez Fernández ha contado cómo es su día a día en el programa Cosas nuestras, de Televisión Española. Según explica el centenario, se levanta a las cuatro de la mañana, bebe un vaso de agua con su medicación y después prepara un desayuno que, por norma general, suele incluir pan y café. Eustaquio lleva años manteniendo esta rutina y reconoce que no se priva de dulces, y de hecho bromea con el hecho de que la vida es amarga sin ellos.
La rutina de Eustaquio Pérez para mantenerse activo a los 105 años
Pero si algo llama la atención de Eustaquio es que todavía camina hasta ocho kilómetros diarios mientras cuida de sus ovejas. Así lo recogió el periódico La Región en una entrevista publicada en septiembre, donde también explicó que sigue trabajando porque es lo que ha hecho durante prácticamente toda su vida. De hecho, el gallego tiene un rebaño de 14 ovejas y continúa saliendo al monte para atenderlas, aunque ahora lo hace a su propio ritmo.
Su alimentación tampoco parece seguir ninguna dieta especial. Durante la entrevista recordó que en su casa siempre se comía carne y lo que daba el campo, una costumbre que ha mantenido con los años. Eso sí, su desayuno tiene una particularidad que no conviene tomar como ejemplo, ya que añade 4 cucharadas de azúcar al café. Que Eustaquio haya llegado a los 105 años con esa costumbre no significa que sea recomendable ni que exista una relación directa entre sus hábitos personales y su longevidad.
A pesar de su actividad, el paso del tiempo también se nota y él mismo reconoce que echa de menos la fuerza que tenía antes, aunque sigue sintiéndose joven y con ganas de vivir. Al preguntarle qué recomendaría a las nuevas generaciones, el centenario insiste en trabajar, esforzarse y evitar el tabaco y otros vicios. Una filosofía que también aparece en su conversación con La Región, donde explica que prefiere vivir con tranquilidad y trabajar a su ritmo, sin imponerse horarios más allá de los que necesita para cuidar de sus animales.
Foto | TVE
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