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¿Es posible perder grasa de forma localizada?
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¿Es posible perder grasa de forma localizada?

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Como entrenador y dietista es habitual para mí que muchas personas cuando me informan de sus objetivos relacionados con la pérdida de peso estas aspiren a perder grasa de zonas del cuerpo concretas. 

Seguro que esto a muchos de vosotros os resulta familiar al leerlo. En este artículo veremos cómo funciona la pérdida de grasa y si podemos elegir de donde la perdemos o no

¿Cómo funciona la pérdida de grasa? 

Fisiológicamente tienen que darse tres pasos para que nuestro cuerpo libere ácidos grasos al torrente sanguíneo y después los use como energía. Veamos cuales son estos pasos:

  1. Movilización: en primer lugar, debemos extraer los ácidos grasos de los adipocitos o células que los contienen. Para esto se debe crear una demanda energética, ya que los adipocitos no van a liberar grasa al torrente sanguíneo si no hay necesidad. Este proceso, está regulado por una enzima llamada HSL (Hormone-Sensitive Lipase). La actividad de la HSL está muy influenciada por las catecolaminas: adrenalina y noradrenalina.
  2. Transporte: una vez los adipocitos han liberado ácidos grasos al torrente sanguíneo, estos deben ser transportados hasta el tejido diana que haya demandado su uso. El mejor o peor transporte dependerá de la irrigación sanguínea de la zona. Es por esto que algunas cremas comerciales que prometen perder grasa o volumen de forma localizada no se basan en otra cosa que en aumentar la temperatura local para mejorar el riego sanguíneo en la zona.
  3. Oxidación: una vez en el tejido diana, la grasa se usará en las mitocondrias a través de un proceso llamado betaoxidación.
  4. Dicho esto también hay que mencionar que tejido adiposo y tejido muscular son tejidos completamente diferentes por lo que antes de seguir con el artículo ya podemos decir que independientemente del músculo que se entrene, la pérdida de grasa de las zonas adyacentes es un proceso que funciona completamente por separado. Pero veamos que hay en  la literatura científica al respecto. 

    ¿Qué tiene que decir la ciencia sobre la pérdida de grasa de forma localizada?

    Si echamos mano de la literatura científica que tenemos a nuestra disposición, esta sugiere que perder grasa de forma localizada no es posible y en algunos estudios donde sí parece serlo, la diferencia no es significativa.

    Por otra parte existen investigaciones de 2017 y de 2007 donde sí que se pudo ver una pérdida de grasa local en las zonas donde había habido previamente una gran contracción muscular. La hipótesis que realizan los investigadores es que las contracciones musculares aumentan el flujo sanguíneo y temperatura de la zona lo cual promueve la lipolisis. Esta mayor irrigación y temperatura en una zona concreta estimularía tanto la movilización como transporte de ácidos grasos. 

    De esta manera, fisiológicamente parece ser posible perder grasa de forma localizada, otra cosa es la magnitud y condiciones en las que esto puede suceder. Bajo mi punto de vista no es eficiente invertir tiempo, energía o recursos en general en esta posibilidad.

    ¿Y qué sucede con la grasa rebelde?

    grasa

    La grasa rebelde suele ser grasa que lleva mucho tiempo con nosotros y es la última en desaparecer cuando estamos inmersos en un protocolo de pérdida de grasa. La particularidad de este tipo de grasa es que es muy densa en receptores adrenérgicos alfa, en concreto los alfa-2.

    Lo primordial es mantener el déficit calórico, seguido de entrenamiento de fuerza combinado con entrenamiento HIIT y LISS.

    Los receptores adrenérgicos están repartidos por muchos tejidos diferentes, entre ellos el tejido adiposo. Hay dos tipos de receptores, los alfa y los beta. ¿Os acordáis de las catecolaminas que habíamos mencionado en el punto de la movilización de grasas? Pues bien, las catecolaminas se unen a estos receptores activándolos, pero estas no son muy selectivas, por lo que pueden unirse a cualquier receptor, ya sea alfa o beta.

    Cuando se unen a un receptor beta, en concreto beta-2, se estimula la movilización de grasas, pero cuando se unen a un alfa, esta movilización se inhibe. Así pues, la grasa normal es densa en receptores beta por lo que perder grasa de este tipo es sencillo con una simple dieta hipocalórica. El problema es cuando la poca grasa que nos queda es la rebelde, más densa en receptores alfa. Aquí las herramientas que antes nos servían, ya no lo hacen.

    En el apartado nutricional sería interesante mantener los niveles de carbohidratos bajos para disminuir la secreción de insulina. Combinar esto con protocolos de ayuno intermitente sería útil tanto para elevar catecolaminas como para gestionar mejor los carbohidratos totales diarios.

    En el apartado de entrenamiento debemos seguir entrenando la fuerza. Sería también útil combinar protocolos de HIIT y LISS en la misma sesión para mejorar tanto la movilización como el transporte de ácidos grasos.


    En Vitónica | Cuántas calorías tengo que restar de mi dieta cada día para perder peso de forma saludable

    Imágenes | iStock, Pixabay

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