La frase del día, viernes 16 de octubre: "No se puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no se ha comido bien", Virginia Woolf

En 'Una habitación propia', la escritora se detuvo en el placer de comer bien y compartir mesa, con una frase que sigue sonando muy familiar

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Redacción Vitónica

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Hay días en los que apetece elegir los ingredientes y cocinar algo rico, y otros en los que el día se nos tuerce e intentamos resolver la comida con lo primero que hay a mano.  Virginia Woolf lo resumió muy bien en esta frase: "No se puede pensar bien, amar bien, dormir bien, si no se ha comido bien". Leyéndola, dan ganas de sentarse a comer con un poco menos de prisa.

La reflexión aparece en 'Una habitación propia', publicado en 1929. Casi un siglo después, resulta fácil reconocer ese gusto por una comida que se disfruta tanto por lo que hay en el plato como por la compañía. Aunque Woolf hablaba también de algo que iba más allá de la cocina: las oportunidades de las mujeres para escribir.

En el primer capítulo del ensayo, Woolf cuenta dos comidas muy diferentes. En un colegio universitario masculino, la narradora disfruta de un almuerzo generoso, acompañado de vino y una conversación agradable. Después llega la cena en un colegio femenino, mucho más austera. Allí la charla pierde fuelle por un momento, y es entonces cuando aparece la célebre frase.

Aquellas comidas ayudan a entender por qué Woolf reclamaba dinero y una habitación propia para que una mujer pudiera escribir. La cena del colegio femenino era suficiente, como reconoce el propio texto, pero quedaba muy lejos del despliegue del almuerzo. Detrás de cada menú estaban los medios de los que disponía cada institución y las posibilidades que ofrecía a sus estudiantes.

Del almuerzo sale también otra frase que apetece recordar: "No hay necesidad de apresurarse. No hay necesidad de deslumbrar. No hay necesidad de ser nadie más que uno mismo". La narradora describe la comodidad de estar entre otras personas, con la conversación fluyendo sin esfuerzo.

Esa escena tiene algo de las comidas que se alargan porque nadie tiene ganas de levantarse todavía. En casa, comer a gusto puede empezar mucho antes de la sobremesa, al escoger los ingredientes o preparar un plato que apetece. También hay cariño en preparar algo para otra persona y sentarse a compartirlo, sin que haga falta organizar una celebración.

Claro que, para disfrutar de la comida, primero hay que poder acceder a ella. Hoy, 16 de octubre, es el Día Mundial de la Alimentación. Esta fecha recuerda la necesidad de que todas las personas tengan alimentos nutritivos a su alcance y puedan pagarlos. 

Foto | Andrea Piacquadio

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